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Fuego a todo lo que no nos deja ser

Música, Música Popular, Proyectos Especiales

Faltan tres horas para el espectáculo. La Ferni está sentada en primera fila del Auditorio Nacional con una mano sobre su guitarra salvadora que la escolta desde el asiento de al lado y la mirada en el horizonte del escenario al que subirá esta noche.

Par de acordes y una ráfaga reveladora: “soy La Ferni, soy cantora, música y docente, hago folklore y música popular argentina hace muchos años, me identifico como una feminidad trans no binaria”.

Sigue el ensayo y La Ferni habla mientras las letras y la música del disco Brotecitos, nuestrans canciones emulan con la potencia de su voz. Son diez temas compuestos por artistas trans, travestis y no binarios de todo el país que en 2020 trabajaron bajo la guía dos figuras reconocidas del movimiento musical travesti trans de la Argentina, Susy Shock y Javiera, para corresponder a la convocatoria del Centro Cultural Kirchner en el marco del festival Nosotras Movemos el Mundo por la Democracia.

“Es un placer, luego de dos años de que se hiciera este cancionero, poder presentarlo aquí por primera vez en público. Estamos ya latiendo todes que va a quedar gente afuera de todas partes de la provincia de Buenos Aires, de Santa Fe, de otras zonas del interior del país y de la Capital. Es una emoción gigante, no solamente por estar como artista parada en este escenario, sino por estar acompañada y acompañando toda esta grupa de disidencias sexogenéricas. Estamos aquí ocupando este espacio que es histórico y que, por lo tanto, nos pertenece, porque así de históricas e históriques somos nosotros”.

 

 

Faltan dos horas para la presentación. Fuera de La Ballena Azul, el Centro Culturar Kirchner es una fragua desbordada de gente llegada de todas partes en la que ebullen la inclusión y la felicidad. Es el festival Nosotras Movemos el Mundo quien junta para hacer y soñar.

Quienes no han podido llegar también podrán sumarse a la celebración. En el paraje San Luis, recodo de los valles Calchaquíes en la norteña provincia de Salta, muchos estarán conectados a las plataformas digitales para seguir la presentación de Lorena Carpanchay, compositora e intérprete de una de las coplas contenidas en Brotecitos, disco que ha trascendido como el primer cancionero trans, travesti y no binario de Latinoamérica.

“Este espectáculo de la noche va a ser muy fuerte. Nos da la posibilidad de reunir fuerzas para seguir cantando y que estas canciones sigan evolucionando. Los pueblos originarios hemos estado muy anegados. Hoy en día nos despertamos y nos sentimos acompañados por el Centro Cultural Kirchner”.

Con la sala repleta de público y un estallido de ansiosos aplausos arrancan los primeros versos de “Brotecitos” de la voz y del corazón de Nahiel Dornell y Tomi Llancafil:

Duerme, dulce brotecito de la luna.
Yo te voy a susurrar bien suavecito
un mundo en forma de cuna
que tejimos despacito.

En estos telares cantados
sin celestes ni rosas.
Atrapasueños posibles
donde anidan mariposas.

Voluntad, emancipación, derechos, democracia, entereza, resiliencia, rebeldía, decisión; esencias todas que viajan en los versos de Nuestrans canciones. Ayelén Becker y Luchi de Gyldelfeldt suben a escena para cantar “No te escondas más”:

Niñe, ¿dónde estás?
Niñe, no te escondas.
Permítete jugar.
Niñe sal, de ahí.
No te escondas más
que este mundo es tuyo
y de los demás.

Susy Shock le imprime su sello a la noche con “Milonga Queer”: “Soy lo que soy. / Si te gusta, bien, / y si no, no”. La Ferni y Lorena Carpanchay están ahora frente a un público inmenso que cede ante sus “Coplas del valle”:

Ya vienen las maricas
cantando la tonada.
Ya vienen las mariposas
derribando las miradas.
Diaguita también trava
y no me van a derribar
sus insultos, sus maltratos.
Me van a respetar.

Javiera, que había estado dirigiendo la banda, viene al centro del escenario junto a Ivo para integrar el icónico dúo Bife, cerca del final de una gran noche, y entonar “Otras maneras”:

Si hay una manera de despertarnos
a una realidad común,
si hay una manera de liberarnos
antes de ir al ataúd

vamos a buscarla donde no se ve,
donde gas ni balas pueden acceder,
donde solamente nosotras podemos ver
donde solamente nosotres podemos ver
donde solamente nosotras

Si hay una manera de rescatarnos
de que somos un montón,
si hay una manera de vincularnos
sin perder el corazón ni la cabeza...

Si hay una manera de romper todo
lo que no deja crecer,
si hay una manera, si hay algún modo
de dejar de obedecer

vamos a buscarlo donde no se ve,
nuestra mente en llamas arde y va a prender
fuego a todo lo que no nos deja ser
fuego a todo lo que no nos deja ser.

El público abandona la sala y abarrota el segundo piso del Centro Cultural. La misma guitarra que hace unas horas reposaba al lado de La Ferni es ahora un hervidero de pasiones del que brotan otra vez las “Coplas del valle”. Quizás les cantores se crucen ahora con la gente que vino a verlas desde Santa Fe o desde alguna otra provincia del país. Quizás no, y no importa tanto; de todas formas, por hoy ya sobra la alegría en un espacio como el Kirchner, ese templo popular donde sí se deja ser.

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